Zom 100: Zombie ni Naru made ni Shitai 100: La vida es bella y única




 


Akira Tendo es un joven con muchas aspiraciones. Se mudó a Tokio para poder cumplir con sus sueños. El primer día en su centro de trabajo, sus compañeros le reciben con un cordial trato, e incluso se encuentra con su primer interés romántico, una mujer llamada Saori Ootori. Para finalizar el día, se reúne con sus compañeros para tomar en un bar y poder divertirse. Después de estar varias horas, uno de sus compañeros menciona las siguientes terroríficas palabras: “Volvamos a la oficina”. Un intrigado Akira, se da cuenta de la situación que está involucrado: Explotación laboral.


En sus dos primeros días, tuvo que trabajar ininterrumpidamente para entregar los proyectos en el tiempo indicado. Sumado a ello, debe tener horas extras para cumplir con los objetivos de la empresa y, para colmo, no es remunerado. Su única motivación era hablar con Saori, pudiendo contemplar su hermosa sonrisa. Sin embargo, tal belleza no podía quedar eximida de la atención de todos los trabajadores masculinos de la empresa, incluyendo el jefe; del que, aprovechando de su poder, mantiene relaciones sexuales con ella.


Desahuciado y sin motivación alguna, Akira se sienta en su cuarto, que esta desordenado y rodeado de basura debido a que no tiene tiempo para limpiarla, y se pone a ver una película de zombies. La tragedia que sufren los protagonistas por esta amenaza no amilanó en su añoranza de vivir en un apocalipsis zombie: “Quisiera vivir en un mundo rodeado de zombies”, fueron sus palabras al finalizar la mencionada película.


Al día siguiente, cuando comenzaba su rutina diaria de ir a su centro laboral, se dio cuenta de que había olvidado pagar el estacionamiento de su bicicleta, por lo que se fue en búsqueda del casero. Cuando llegó a su casa, se percató que la puerta estaba abierta. Entro con normalidad, para darse con la sorpresa que el casero estaba siendo devorado por un zombie, por lo que, sin pensarlo dos veces, sale raudamente hacia otra dirección, para visualizar que todo el edificio está rodeado de estos seres.


El primer pensamiento que tuvo fue que iba a tener una tardanza en el trabajo. Sin embargo, después de comprender la magnitud de esta hecatombe, cambia esta mentalidad a una interrogación “¿Será que esto significa que desde hoy ya no tengo que ir a trabajar?”, para luego a gritar con gran algarabía “¡Soy libre!”. Después de un largo periodo de tiempo tiene una gran felicidad. Ante esto, toma un papel y lápiz y empieza a escribir, paulatinamente, las 100 cosas que quiere hacer antes de convertirse en Zombie.  Ahora está en el mundo que había anhelado.











Esta es la trama principal del anime Zom 100: Zombie ni Naru made ni Shitai 100, que se estrenó en el año 2023 en Netflix y Crunchyroll y acaparó las principales redes sociales, siendo trending topic en decenas de países alrededor del mundo. Este anime es una adaptación del manga escrito por Haro Aso y dibujado por Kotaro Takata, siendo publicado desde octubre del 2018 en la revista de Monthly Sunday Gene-X.


Aunque parece exagerado preferir una catástrofe zombie que un mundo capitalista, el tema subyacente de la explotación laboral que se muestra en este anime es una realidad en nuestra cultura, especialmente en Japón.


En la nación nipona, existe el término Karoshi, que significa muerte por exceso del trabajo. En el 2015, según datos oficiales, existieron más de 2 mil decesos por este motivo y, a pesar de los esfuerzos del gobierno del mencionado país, las empresas aun realizan actividades explotadoras, del que, lastimosamente, ha sido normalizado y tipificado por los japoneses.


Este estilo de pensamiento tiene sus orígenes en los años 40 del siglo pasado, específicamente en el contexto de la segunda guerra mundial. Después de recibir las dos bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, en la que más de cien mil personas murieron, el emperador Hirohito anunció la rendición total de Japón a manos de los aliados. Este anuncio generó un gran desconsuelo en la población, ya que el emperador, que era considerado como una deidad, había sido derrotado y humillado a manos de enemigos extranjeros, por lo que el panorama no era esperanzador para los nipones.


La rendición del emperador Hirohito significó un golpe significativo para los japoneses



Ante esto, surgió el trabajo como un factor motivacional en la sociedad civil, repercutiendo no solo en el aspecto económico, sino social y psicológico. Durante esos años, la nación nipona tuvo un incremento en la industria manufacturera, energía eléctrica, carbón y productos químicos, permitiendo tener un crecimiento económico exponencial, para convertirse en la potencia mundial en la actualidad.  De esta manera, la prioridad del pueblo japonés fue la rehabilitación de su nación por encima de sus propios intereses, por lo que tener una jornada laboral superior a las 10 o 12 horas tenía una gran estima social.


No obstante, este lapso de tiempo dedicado al trabajo se extendió gradualmente, llegando incluso a experimentar días laborales consecutivos bajo la premisa de consolidar un “compromiso organizacional”.


Durante la década de 1980, se emitieron informes de las súbitas muertes de trabajadores alrededor de todo Japón, debido principalmente a los altos índices de estrés laboral, popularizándose, consecuentemente, el término Karoshi a nivel mundial.



En Japón, se reportan frecuentemente colapsos de salud entre trabajadores.

Aunque el gobierno nipón ha realizado diversas acciones para contrarrestar estas prácticas abusivas, existen empresas donde no valoran ni aprecian el aspecto humano y someten a jornadas extensas a sus trabajadores. En muchos casos, estos trabajadores se encuentran bajo presión, incluso amenazados con la posibilidad de perder su empleo si no cumplen con los requisitos de tiempo estipulados.


La industria del anime no ha sido ajena ante esta realidad, pues existen diversas denuncias sobre diversos estudios que realizan prácticas explotadoras con el propósito de emitir series constantes, como es el caso del Estudio MAPPA. Es por ello que existen diversas series de anime que tienen a la explotación laboral en sus tramas, sea principal o secundaria. Tal es el caso de ReLife, centrado en el romance, Aggretsuko, en la comedia y, en este caso, Zom 100: Zombie ni Naru made ni Shitai 10.



Mappa es uno de los estudios más prestigiosos en la industria del anime


Estamos inmersos en una era donde la publicidad masiva se ha convertido en una constante en nuestras vidas, influyendo, de manera sutil pero poderosa, en nuestras percepciones, aspiraciones y decisiones. Dondequiera que miremos, nos bombardean con anuncios que no sólo compiten por nuestra atención, sino que también tienen el poder de influir en nuestras opiniones sobre lo que es valioso y vital en este mundo, generando, en muchos casos, el relego de nuestra felicidad, así como de nuestras metas y aspiraciones personales.


Esta situación es explicada por el teórico marxista Antonio Gramsci, quien empleó el término “Hegemonía cultural”, para argumentar como las clases dominantes ejercen una coacción a través de normas y valores ideológicos, tal es el caso de la publicidad.



Gramsci enfatiza que las clases dominantes controlan la sociedad mediante la cultura, sin usar la fuerza .


Este dilema tambien fue abordado por el sociólogo Gilles Lipovetsky en su libro "La felicidad paradójica: Ensayo sobre la sociedad de hiperconsumo". A lo largo de su obra, Lipovetsky realiza una crítica al individualismo exacerbado y la cultura del consumo, pues las personas realizan una búsqueda perpetua de encontrar la felicidad a través de los bienes y servicios ofrecidos; del que no pueden escapar. Sin embargo, en el capítulo final del mencionado libro, el sociólogo señala la importancia del capitalismo para la reflexión de diversos aspectos y temáticas, por lo que, si bien moldea a la sociedad civil para que continúen con el modelo capitalista, también es esencial para tener un pensamiento crítico sobre la situación vigente.



"La felicidad paradójica" es uno de los libros más reconocidos por Lipovetsky

En términos sociológicos de Giddens, nosotros tenemos la capacidad de agencia para desarrollar nuestras actividades y señalar cual es beneficioso para nuestras vidas y encontrar la belleza. Si bien las estructuras sociales tienen un rol esencial para la configuración de los hechos sociales, no nos delimitan, como si fuese una tragedia griega, que tipo de vida debemos llevar.


Si quieres ir al cine, ir a misa, divertirte con tus amigos, buscar el amor o sencillamente pasar el tiempo con tu familia, sencillamente debes hacerlo porque, como diría Jorge Drexler, no hay una receta para la felicidad, solo se tú mismo. Obviamente, esto no exime las responsabilidades que tiene cada uno, pues el trabajo es esencial para cumplir nuestras metas, siempre con moderación.


Para finalizar, dejo un extracto de la película “Hannah y sus hermanas” del (controvertido) Woody Allen sobre el sentido de la vida,


“Debería dejar de amargarme la vida, buscando respuestas que nunca tendré y disfrutar de ella mientras dure”

 



 

No hay que esperar un apocalipsis zombie para comprenderlo.





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